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PARIDERA ‘EL BERGEL’

AA065
Pastriz, Zaragoza
Encargo
Proyecto de consolidación y conservación de edificación agropecuaria

Un corral o paridera podría definirse como aquel espacio delimitado por un muro, aislado en el medio rural, que es utilizado como albergue por un rebaño de ovejas. El modelo más extendido se compone de un edificio cubierto, una zona despejada y una caseta de habitación humana.

Félix Rivas en su artículo «Piedras, barro, pastores y ovejas», Trébede n. 45 (2000)

Encontramos una edificación en estado de deterioro construida a finales de la década de 1940 en la vega del río Ebro, que podría ser uno de los últimos ejemplos de este tipo de construcciones agropecuarias.

Como indica Félix Rivas, las parideras aragonesas han acusado de manera violenta los fuertes cambios que ha experimentado la ganadería a lo largo del siglo XX, viéndose radicalmente transformadas -o simplemente abandonadas- por el declive de la actividad pastoril y por el olvido de la práctica constructiva tradicional. Según algunos testimonios orales, cabe suponer que los encargados de levantar las parideras debieron ser habitualmente los propios pastores o ciertos labradores que, de manera ocasional, hacían uso de nociones básicas de albañilería.

Una paridera es una estructura sencilla constructivamente, propia de la arquitectura popular y de la autoconstrucción, con una estructura básica de organización que responde siempre a las mismas funciones elementales: guardar los animales, así como asegurar la habitabilidad del pastor.

Los muros están compuestos por un entramado de pilares de bloques de hormigón con entrepaños de adobe. Estos muros apoyan sobre un zócalo corrido de hormigón que adopta hacia el interior la forma de pesebre en toda su longitud.

La cubierta es tradicional, de teja árabe y cañizo sobre rollizos que descansan sobre vigas de madera.

La edificación presenta diversas patologías, fundamentalmente en el adobe y la cubierta, en su mayor medida debidas a lesiones producidas por la acción de agentes atmosféricos, unidas a la falta de mantenimiento durante años.

Las 5 patologías detectadas de forma notoria son:
1. Degradación en la base del muro
2. Degradación en el cuerpo y superficie del muro
3. Degradación en la corona del muro
4. Degradación en cubierta de cañizo
5. Lesiones producidas por causas biológicas

Para todas ellas, se proponen diferentes intervenciones cuyo objetivo es la reparación y reconstrucción de los elementos afectados, utilizando en su mayoría soluciones tradicionales a base de barro, paja, madera y cerámica.