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Zaragoza
Encargo
Cuatro viviendas unifamiliares y una rehabilitación
Consumo: 28,00 kWh/m2año












Villa Luna es resultado de casi 100 años de historia. Ha llegado hasta nosotros a través de varios propietarios que han ido adaptando y reformando el proyecto original a su voluntad. Poco queda ya de sus elementos originales pues todo ha sido reformado, transformado o suprimido. Sin embargo, nos queda el carácter de una arquitectura residencial desarrollada en el primer cuarto del siglo XX, en el Barrio de las Acacias.
También conocido como Barrio de los Chiflaos, por lo que suponía subir a vivir a una zona tan alejada de la ciudad, el de las Acacias era un barrio moderno, de viviendas unifamiliares con su jardín. Asimismo, el entorno de Ruiseñores igualmente supuso la aparición de ‘pequeños hotelitos de moderna arquitectura’.
Nada queda apenas de aquello. Por eso, la voluntad de este proyecto es clara con respecto a la necesidad de preservar Villa Luna a través de la recuperación de su uso original que es el de vivienda unifamiliar. Para ello, es necesario trasladar el edificio al siglo XXI. Y, además, hacerlo en un entorno que ya no es el de las afueras, sino que se trata de un entorno densificado situado en el centro de la ciudad metropolitana de hoy. El presente proyecto busca restituir lo esencial en una arquitectura alterada por el tiempo y degradada en sus materiales.
Se propone una revalorización a través de estrategias contemporáneas.
Mediante la yuxtaposición se permite una lectura por contraste de arquitecturas separadas 100 años. Así, junto a Villa Luna, de gruesos muros y mamposterías apoyadas con solemnidad sobre un plinto, aparece como flotando una arquitectura de muros ligeros, en seco, sin ladrillos, revestida en aluminio. Un nuevo volumen contenido y netamente contemporáneo que alberga cuatro nuevas viviendas unifamiliares de calidad arquitectónica y alta eficiencia energética.
En su encuentro, por contacto, reconocemos con mayor fuerza el valor de la arquitectura primigenia. Al mismo tiempo, revalorizamos la historia de una ciudad capaz de crecer capa sobre capa, o capa junto a capa, sin timidez frente al pasado o a la irrupción del futuro.
En definitiva, el proyecto propone proteger Villa Luna, su materialidad, su volumetría y sobre todo su idea, puesta en valor, para otros 100 años más.


